Palacio Papal de Aviñón

Aviñón se convirtió en la residencia papal en 1309, cuando el gascón Bertrand de Goth, como papa Clemente V, no deseando enfrentarse al violento caos de Roma después de su elección (1305), trasladó la curia papal a Aviñón. Clemente vivió como invitado en el monasterio dominicano de Aviñón y su sucesor, el papa Juan XXII estableció allí un magnífico establecimiento, pero la reconstrucción del viejo palacio obispal fue empezado en serio por el papaBenedicto XII (1334-42) y continuó con sus sucesores hasta 1364. El lugar elegido fue un afloramiento rocoso natural en el borde norte de Aviñón, por encima del río Ródano, llamado Rocher des Doms. Allí estaba el viejo palacio episcopal de los obispos de Aviñón. La elección de este lugar permite a los autores dar altura al conjunto de manera que resulta más impresionante y puede verse desde muy lejos. Es visible desde la cumbre de los Alpilles (Bocas del Ródano). 

El Palacio se construyó en dos fases principales con dos segmentos distintivos, conocidos por el Palais Vieux (Palacio Antiguo) de Benedicto XII y Palais Neuf(Palacio Nuevo) de Clemente VI. El edificio fue enormemente caro, consumiendo gran parte de los ingresos papales durante su construcción. Lo decoraron lujosamente artistas de la época como Simone Martini y Matteo Giovanetti.

El Palais Vieux fue construido por el arquitecto Pierre Poisson de Mirepoix por encargo del papa Benedicto XII. El austero Benedicto hizo que se arrasara el anterior palacio episcopal y se reemplazara por un edificio mucho más grande, centrado en un claustro, muy fortificado para defenderse de los atacantes. Sus cuartro alas están flanqueadas por altas torres.

Con los papas Clemente VI, Inocencio VI y Urbano V, el edificio fue ampliándose para formar lo que hoy es conocido como el Palais Neuf. Clemente VI encargó a Jean de Louvres que construyera una nueva torre y edificios auxiliares, incluyendo una gran capilla de 52 metros de largo que servía de lugar de celebración de actos de culto papales. Otras dos torres se construyeron con Inocencio VI. Urbano V acabó el patio principal, conocido como la Court d’Honneur, con ulteriores edificios encerrándolo. El interior del edificio fue suntuosamente decorado con frescos, tapices, pinturas, esculturas y techumbres demadera.

Los papas dejaron Aviñón en 1377, regresando a Roma, pero esto provocó el cisma papal época en la que los antipapasClemente VII y Benedicto XIII hicieron de Aviñón su sede hasta 1408. El último fue aprisionado en el Palacio durante diez años después de ser asediado dentro en 1398. El edificio permaneció en las manos de fuerzas antipapales durante algunos años. Fue asediado desde 1410 hasta 1411, pero se devolvió a la autoridad de los legados papales en 1433.

Aunque el Palacio permaneció bajo control papal, junto con la ciudad y el Comtat Venaissin durante 350 años más, gradualmente se fue deteriorando a pesar de su restauración de 1516. Cuando estalló la Revolución francesa en 1789 ya estaba en mal estado cuando fue tomado y saqueado por las fuerzas revolucionarias. En 1791 fue el escenario de una matanza de contrarevolucionarios, cuyos cuerpos se arrojaron desde a la Tour des Latrines en el Palais Vieux.

El palacio fue posteriormente tomado por el estado francés napoleónico para usarlo como barracas militares y prisión. Aunque fue dañada por la ocupación militar, especialmente bajo la anticlerical III República, cuando el resto de trabajos de madera interior fue eliminado para usarlo en la estructura como establos, los frescos se cubrieron y se destruyeron en gran medida, pero irónicamente, esto aseguró la que la estructura del edificio sobreviviera. Sólo se vació en 1906, cuando se convirtió en un museo nacional. Desde entonces ha estado en una restauración prácticamente constante.

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