Final de los Caballeros Templarios

Como es sabido el viernes 13 de octubre de 1307, Los Caballeros de la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, más conocidos como Caballeros Templarios, fueron apresados y ajusticiados. Algunos de ellos, incluido su Gran Maestre Jacques de Molay, fueron retenidos y sometidos a torturas durante los siguientes 7 años, hasta acabar quemados en la hoguera.

Esta Orden se había mantenido activa durante casi dos siglos. Fundada en un principio por nueve Caballeros franceses con Hugues de Payens a la cabeza tras la Primera Cruzada, su propósito oficial era el de proteger a los peregrinos que iban a la ciudad santa de Jerusalén. Aprobada en un principio por la Iglesia Católica y bajo la protección y asesoramiento de San Bernardo de Claraval, de quien se dice fue el último Druida, la Orden crecería rápidamente, llegando a alcanzar un poderío y esplendor que suscitaría los celos y desataría la codicia del Rey de Francia, Felipe IV, quien no se detendría ante nada para hacerse con sus bienes, llegando incluso a acusar de herejía al papa Bonifacio VII, mandar envenenar al Papa Benedicto XI y haciendo nombrar al Papa Clemente V, hasta conseguir sus fines.

Si bien esta es la historia oficial, muchos misterios rodean a esta Orden y a su desaparición, por cierto nunca conseguida del todo, ya que los miembros que lograron escapar fundaron otras Órdenes con otros nombres en diferentes países, algunas de las cuales, según se dice, habrían perdurado hasta nuestros días.

Además de tener aquí un recuerdo para los Caballeros Templarios que cayeron aquel día y que todos los iniciados debemos recordar, daremos unas cuantas curiosidades a propósito de esta fecha, considerada para la una gran mayoría de gente, como fatídica y de mala suerte.

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