Alfonso I de Navarra y Aragón

Alfonso I de Aragón y I de Pamplona el Batallador 1073Poleñino, Aragón, 7 de septiembre de 1134)1 fue rey de Aragón y dePamplona entre 1104 y 1134.

Hijo de Sancho Ramírez (rey de Aragón y de Pamplona entre 1063 y 1094) y de Felicia de Roucy, ascendió al trono tras la muerte de su hermanastro Pedro I.

Destacó en la lucha contra los musulmanes, y llegó a duplicar la extensión del reino de Aragón y Pamplona tras la conquista clave deZaragoza. Temporalmente, y gracias a su matrimonio con doña Urraca, gobernó sobre León, Castilla, Toledo, Pamplona y Aragón y se hizo llamar entre 11091114 «emperador de León y rey de toda España» o «emperador de España»,2 lo que duró hasta que la oposición nobiliaria forzó la anulación del matrimonio. Los ecos de sus victorias traspasaron fronteras; en la Crónica de San Juan de la Peña, del siglo XIV, podemos leer: «clamabanlo don Alfonso batallador porque en Espayna no ovo tan buen cavallero que veynte nueve batallas vençió».3Sus campañas lo llevaron hasta las ciudades meridionales de Córdoba, Granada y Valencia y a infligir a los musulmanes severas derrotas en Valtierra, Cutanda, Anzul (en Puente Genil) o Cullera.

A su muerte, y en lo que es uno de los episodios más controvertidos de su vida, legó sus reinos a las órdenes militares, lo que no fue aceptado por la nobleza, que eligió a su hermano Ramiro II el Monje en Aragón y a García Ramírez el Restaurador en Navarra, dividiendo así su reino.

Conquistas al sur del Ebro 

Una vez tomada Zaragoza, el rey de Aragón proyectó la conquista de las poblaciones del Bajo Aragón y el Valle del Ebro. En 1119 conquistó Fuentes de Ebro, Alfajarín, Tudela (el 25 de febrero de ese año,17 última villa que reconquistó el Reino de Navarra) y toda la dehesa del Moncayo, incluyendo Ágreda, Tarazona y su comarca, (puestos que en el futuro serían claves como frontera con Castilla), el valle del río Alhama (en La Rioja) con Cervera del Río Alhama en cabeza, Tudején y Castillón (fortalezas en Navarra, hoy en ruinas), Novallas, Magallón,Alberite de San Juan, Borja, Alagón, Novillas, Épila… Sometió también a vasallaje el reino hudí de Rueda de Jalón.

En 1119 también reconstruyó la ciudad abandonada de Soria y repobló su comarca, aunque los cronistas castellanos muchas veces lo atribuyen a Alfonso VII de Castilla, hijo de Urraca. Modernamente se conocen documentos que atestiguan que la ciudad castellana permaneció en poder de Alfonso hasta su muerte en 1134, cuando el rey castellano pudo retomarla.

En 1120, mientras sitiaba Calatayud, recibió noticias de que los almorávides, desde sus bases en Valencia, marchaban para intentar reconquistar Zaragoza. Levantó el asedio y apoyado por Guillermo IX de Aquitania, noble gascón, marchó a interceptarlos. El avance musulmán por un antiguo camino romano en la cuenca del río Turia y del Guadalaviar, pasaba por lo que hoy es Teruel. Alfonso los encontró en Cutanda, en el valle del río Jiloca. La batalla de Cutanda se recuerda como la mayor victoria de Alfonso: en el siglo XIV aún se decía “peor fue Cutanda” para referirse a logros que parecen imposibles. A pesar de ser inferiores en número, las fuerzas aragonesas aplastaron a las musulmanas y obtuvieron su victoria el 17 de juniode 1120 y forzaron la retirada musulmana de Zaragoza ya de forma definitiva.

Tras su victoria su ejército ocupó Calamocha y Monreal del Campo, donde fundó la actual ciudad, antes de retomar la conquista de Calatayud, que supuso la toma final del Valle del Jalón y del Jiloca. Las tierras de las actuales Bubierca, Alhama de Aragón, Daroca y Ariza fueron también tomadas tras la victoria de Cutanda.

En 1122 fundó en Belchite una orden militar, la cofradía de Belchite, primera de estas características en la Península Ibérica y fundada a semejanza de la Milicia de Jerusalén y de las establecidas en las Cruzadas. Los cofrades y sus bienhechores recibirían beneficios de cruzada no sólo para la conquista de una ciudad como hasta entonces había sucedido. Posteriormente estableció en 1124 en Monreal del Campo la Militia Christi de Monreal, Militia Caesaraugustana u Orden de Monreal, que tuvo su base en la recién fundada ciudad de Monreal, esto es, ‘mansión del rey celestial’, que recibió una zona de influencia en el área del Jiloca y Teruel, y su término adjudicado hasta Segorbe. Su objetivo era dirigir la reconquistacon vistas a la toma de Tortosa y con ello a dar al reino una salida al Mediterráneo. Posteriormente, por el acuerdo del conde de Barcelona y señor de Aragón Ramón Berenguer IV, mediante la concordia de Gerona (27 de noviembre de 1143), que supuso la entrada de la Orden del Temple en España, las órdenes militares creadas por el Batallador fueron integradas en la templaria. La concordia fue ratificada mediante Bula de Eugenio III (30 de marzo de 1150).

En 1123 se enfrentó con el Conde de Barcelona, Ramón Berenguer III, por la ciudad de Lérida, que ambos ambicionaban tomar. El año 1120, su gobernador había pactado con Berenguer Ramón III la cesión de algunas plazas y su apoyo contra Tortosa, irritando a Alfonso, que sitió Lérida en 1123, tomando el Castillo de Gardeny. Según Zurita, la intervención de diversos prelados y barones catalanes y aragoneses puso fin al conflicto entre Alfonso y el conde, al llegar al compromiso mutuo de abstenerse de emprender ninguna acción contra Lérida.18 De todos modos, poco después, en 1124, un ejército almorávide derrotó a Ramón Berenguer III en la batalla de Corbins, lo que obligó al conde barcelonés a renunciar al objetivo de Lérida.

 

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